Control Eyaculatorio
Control eyaculatorio, quinta parte. | Control eyaculatorio, quinta parte. |
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Por Javier Ortiz Gutiérrez Pancho Gallo siguió nuestras instrucciones. Ya terminó el entrenamiento para el músculo del amor y se hizo un balance energético. También está siguiendo las nueve reglas de oro, por lo que su vida sexual mejoró notablemente, a pesar de que aún no controla el proceso eyaculatorio. Ahora está listo para dar el siguiente paso: mejorar la comunicación entre su cerebro y sus genitales. En la entrega anterior explicamos que el proceso que lleva al orgasmo es semejante al proceso que permite cocinar unos frijoles en la olla mágica. Cuando encendemos la cocina el calor del fuego se pasa a la olla, al agua y a los frijoles. Dicho calor se convierte en energía cinética y así las moléculas de agua comienzan a moverse cada vez más rápido, chocando una con otras y con todo lo que encuentran a su paso. Al hacer esto, la energía requiere cada vez más espacio y como la olla está totalmente sellada, su presión interna aumenta empujándolo todo, hasta superar el peso ejercido por la válvula de seguridad. Entonces explota, eyaculando la presión acumulada en la forma de un chorro de vapor. Si quisiéramos que los frijoles quedasen aún mas cocinados, tendríamos que retrasar la salida de la presión, lo cual podríamos hacer de varias maneras: una forma sería poniéndole más peso a la válvula de seguridad, de tal forma que se necesitará más presión interior para superar su resistencia. En el campo sexual a esta forma de control le llamamos subir el umbral de respuesta orgásmica. Otra forma sería controlando el calor del fuego, de tal manera que la presión se mantenga en el límite superior sin traspasar el umbral de resistencia de la válvula de seguridad. En el campo sexual a eso le llamamos controlar el nivel de estimulación sexual. En este programa para aprender a controlar el proceso eyaculatorio vamos a enseñarle a hacer las dos cosas, puesto que sin lograr ambos objetivos es imposible controlar el proceso eyaculatorio. ¡No se deje engañar por programas que no cumplen con este requisito! Ejercicios para el control eyaculatorio: primera parte 1. Estimúlese sexualmente hasta llegar a tener una erección completa. Detenga la estimulación y presione el cuello de su pene con el dedo pulgar (frente a usted) y los dos dedos siguientes (al otro lado), exactamente en la zona adonde la cabeza del pene se une al cuerpo del pene, hasta perder entre un 30 y un 40 por ciento de la erección. Suelte el pene durante treinta segundos. 2. Vuelva a estimularse, solo que ahora llegando más cerca del orgasmo. Si llamáramos placer siete al necesario para llegar a tener una erección completa y placer diez al necesario para tener un orgasmo, en esta segunda fase deberá estimularte hasta placer ocho. Luego vuelva a detener la estimulación y presione otra vez su pene hasta perder entre un 30 y un 40 por ciento de la erección. Luego espere otra vez treinta segundos. 3. Vuelva a estimularse de nuevo solo que ahora hasta placer nueve, es decir, cerca del orgasmo, pero sin venirse. Vuelva a detener la estimulación y presione de la misma forma su pene hasta perder entre un 30 y un 40 por ciento de la erección. Luego espere otros treinta segundos. 4. Estimúlese una cuarta vez, pero ahora hasta el orgasmo, sintiendo muy bien todo lo que sucede, para reconocer la sensación que le indica que está por atravesar el “punto del no retorno”, es decir, el momento después del cual ya no es posible evitar el orgasmo y la eyaculación. Este ejercicio deberá hacerlo de nueve a doce veces antes de pasar a la siguiente etapa |